El asbesto Aún Está con Nosotros
Nuevamente se pide la prohibición de su uso en todo el planeta
por el Collegium Ramazzini 1
Resumen
Está probado que todas las formas de asbesto son cancerígenas para el ser humano y causan mesoteliomas malignos, cáncer de pulmón, laringe y ovarios y también pueden ser la causa de cáncer gastrointestinal y de otros. La ausencia total de riesgo solamente se logra con la no exposición al asbesto. No existe umbral de seguridad cuando se está expuesto al asbesto. Las víctimas de cáncer por asbesto sufren muertes dolorosas y lentas. Estas son muertes que pueden ser totalmente evitadas.
Cuando la evidencia en cuanto al efecto cancerígeno del asbesto fue incontrovertible, las organizaciones comprometidas en este tema, incluyendo el Collegium Ramazzini, pidieron la prohibición a nivel global de la obtención, fabricación y uso del asbesto en todos los países del mundo. En la actualidad, el asbesto está prohibido en 52 países y muchos de los materiales que se fabricaban con asbesto fueron reemplazados por productos más seguros.
Sin embargo, aún se utiliza, se importa y se exporta asbesto y productos que lo contienen en un considerable número de países. Y aún hoy, en muchos países en donde otras formas de asbesto han sido prohibidas, el denominado “uso controlado” de asbesto crisotilo todavía se permite. La excepción que se hace con esta forma de asbesto no se basa en la ciencia médica pero, refleja la influencia política y económica de la industria minera y de fabricación.
Con el objeto de proteger la salud de todas las personas de la tierra – trabajadores de la industria y de la construcción, mujeres y niños, en el presente y en generaciones futuras – el Collegium Ramazzini convoca nuevamente ahora a todos los países del planeta, tal como lo hemos hecho repetidamente en el pasado, a unirse a este intento de prohibir todas las formas de asbesto. La prohibición internacional del asbesto es una necesidad urgente.
Introducción
Con el término asbesto se denomina un grupo de seis minerales fibrosos que se encuentra en la naturaleza. Estos minerales se presentan en dos configuraciones: serpentinas y anfíboles. El único tipo de asbesto derivado del grupo de minerales de las serpentinas; el crisotilo, también conocido como amianto blanco, representa el 95% del asbesto que siempre se ha utilizado en todo el mundo y es en la actualidad el único tipo de asbesto de uso comercial. El conjunto de minerales de los anfíboles incluyen cinco tipos de asbesto: amosita, crocidolita, tremolita, antofilita y actinolita. Las dos formas de asbesto del grupo de los anfíboles que fueron más importantes desde el punto de vista comercial – amosita o amianto marrón y crocidolita o amianto azul – ya no se utilizan.
Las fibras de asbesto pueden soportar el fuego, el calor y el ácido. Son altamente maleables y además aislantes térmicos y acústicos. Por poseer estas características, el asbesto tuvo una gran aplicación comercial que desarrolló una floreciente industria muchos años antes de que percibieran sus perjudiciales efectos sobre la salud, ya que éstos, a menudo, tardan años en manifestarse.
Todas las formas de asbesto causan asbestosis, una enfermedad de los pulmones que produce fibrosis y que de manera progresiva debilita su función. Todas las formas de asbesto causan cáncer en los humanos. Todas las formas de asbesto causan mesoteliomas malignos, cáncer en los pulmones, laringe y ovarios. Todas las formas de asbesto causan cáncer gastrointestinal y otros.
Hace más de 20 años, la Agencia de Protección del Medioambiente de los Estados Unidos (US Environmental Protection Agency (EPA)), la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (International Agency for Research on Cancer (IARC) of the World Health Organization), y el Programa Nacional de toxicología (National Toxicology Program (NTP)) declararon que el asbesto es un probado elemento cancerígeno para los humanos. La comunidad científica concluyó de manera abrumadora que no existe umbral de seguridad cuando se está expuesto al asbesto. Además, no hay evidencia de que haya un umbral dentro del cual no exista riesgo de mesotelioma.
La Pandemia de Cáncer producida por el Asbesto.
Exposición al Asbesto durante la Actividad Laboral
Alrededor de 125 millones de personas en todo el mundo están expuestas al asbesto en sus ambientes de trabajo y muchos millones más de trabajadores han estado expuestos al asbesto en los años pasados. Entre el 30 y el 40 por ciento de los hombres han informado haber trabajado en ocupaciones que podían haber implicado exposición al asbesto. En los grupos etarios más afectados, el mesotelioma puede constituir la causa de más del 1% de todas las muertes. Además del mesotelioma, entre el 5 y el 7 por ciento de los cánceres de pulmón se puede atribuir a la exposición al asbesto durante las actividades laborales.
Se estima que, anualmente en todo el planeta, el número de trabajadores que mueren debido a un cáncer relacionado con el asbesto está entre 100.000 y 140.000. En Europa Occidental, América del Norte, Japón y Australia 20.000 nuevos casos de cáncer de pulmón y 10.000 casos de mesotelioma ocurren cada año como resultado de la exposición al asbesto. En el reino Unido, mueren, como mínimo, 3500 personas por año debido a enfermedades relacionadas con el asbesto y se espera que este número aumente a 5000 en años futuros.
El Instituto Nacional Norteamericano de Salud y Seguridad Laboral (US National Institute for Occupational Safety and Health (NIOSH)) estima que la actual exposición al asbesto durante las tareas laborales, aun considerando el límite de exposición permitido por OSHA (Occupational Safety and Health Administration (Administración de la Salud y seguridad Ocupacional)), causará 5 muertes por cáncer de pulmón y 2 por asbestosis en cada grupo de 1000 trabajadores con exposición de por vida.
Exposición Ambiental al Asbesto
La exposición ambiental, no derivada de las tareas laborales debida al uso del asbesto en materiales de construcción es un problema serio y a menudo no tenido en cuenta en países de todo el mundo. En la actualidad, se encuentran, en los países desarrollados, enormes cantidades de asbesto como legado de las antiguas prácticas de construcción que se utilizaron en miles de escuelas, hogares y edificios comerciales. Y en los países en desarrollo, donde aún se utiliza el asbesto en grandes cantidades en la construcción, el polvo contaminado con asbesto se está acumulando en miles de comunidades.
Más del 90 por ciento del asbesto que se utiliza en la actualidad en todo el mundo está destinado a la fabricación de placas de fibrocemento y cañerías y la mayor parte de este material se emplea en los países en desarrollo. El uso del asbesto continúa a pesar de las repetidas advertencias sobre la alta peligrosidad de su utilización en esos productos. Esa peligrosidad radica en la gran cantidad de personas expuestas al polvo de asbesto transportado por el aire y en la extrema dificultad para controlar dicha exposición una vez que los materiales han sido distribuidos en comunidades donde personas de todas las edades, que incluyen niños pequeños, quedan expuestas.
La exposición al asbesto y a las fibras asbestiformes, tanto dentro de la comunidad como en un medio industrial, aumentan el riesgo de desarrollar mesotelioma. Consecuentemente, un grupo de mujeres residentes en comunidades mineras de extracción de asbesto registró que la tasa de mortalidad por cáncer de pleura aumentó siete veces. Se estima que, en hogares de comunidades cercanas a minas canadienses, el riesgo de desarrollar cáncer como consecuencia de la exposición al asbesto en el siguiente periodo de treinta años es de 1 en 10.000. De la misma manera, varios casos de mesotelioma maligno por año son el resultado de la exposición ambiental a los residuos de asbesto sobre la superficie de caminos y patios en una comunidad contaminada de 130.000 habitantes de los Países Bajos. Un tercer ejemplo que sugiere una contaminación ambiental diseminada es el aumento de casos de mesotelioma que se observa actualmente en mujeres del Reino Unido, las cuales no tienen exposición laboral al asbesto.
Asbesto Crisotilo
El crisotilo representa el 95 por ciento de todo el asbesto que se utiliza en el mundo entero. Es la única variedad que se comercia internacionalmente en el siglo 21. Existe consenso general entre científicos y médicos y un difundido respaldo de numerosos organismos de la salud en muchos países del planeta, de las agencias de las Naciones Unidas y de la Organización de Comercio Internacional con respecto a que el crisotilo causa varias formas de cáncer que incluyen mesotelioma y cáncer de pulmón.
Lo que inicialmente se sugirió con respecto a que el crisotilo puede ser menos peligroso que otras formas de asbesto no ha sido corroborado. Aunque la variedad del crisotilo ha sido la mayor parte del asbesto que siempre se ha utilizado, la industria del asbesto continúa afirmando que el cáncer relacionado con su uso es resultado de las variedades de los anfíboles. Los expertos de la industria canadiense del asbesto de la variedad del crisotilo argumentan falsamente y a pesar de la abundante evidencia médica y científica en contrario, que la “Exposición al crisotilo en su forma pura presenta probablemente un riesgo muy bajo de mesotelioma.”
El Instituto del Crisotilo, un grupo de presión registrado que representa la industria minera del asbesto de Québec, sostiene que el crisotilo puede ser manejado en forma segura. Sin embargo, esta insostenible y engañosa afirmación se ve científicamente refutada por numerosos estudios epidemiológicos, informes de casos, controlados experimentos llevados a cabo en animales, y estudios toxicológicos que muestran clara y consistentemente que el crisotilo es altamente peligroso y absolutamente capaz de producir cáncer. Estos estudios demuestran que el así llamado “controlado uso” del asbesto es una falacia. Los trabajadores expuestos únicamente a las fibras de crisotilo tienen un alto riesgo de cáncer de pulmón y de muerte por mesotelioma.
La Asociación Médica de Canadá, la Sociedad Canadiense del Cáncer y los expertos en salud más destacados de Canadá se oponen a la exportación de asbesto a los países en desarrollo. El Instituto de Salud Pública de Québec (INSPQ) ha publicado quince informes y en todos ellos se demuestra que es imposible realizar un “uso controlado” del asbesto en la misma Québec. Pat Martin, miembro del parlamento de Canadá y anterior trabajador en las minas de asbesto se pregunta; “Si nosotros, en el mundo desarrollado, no hemos encontrado la forma de manejar el crisotilo en condiciones de seguridad, cómo podemos esperar que lo hagan las naciones en desarrollo?”
Producción Actual y Utilización del Asbesto
A pesar de todo lo que se sabe de los efectos del asbesto sobre la salud, la producción anual mundial supera aún los 2 millones de toneladas. Este nivel de producción ha permanecido firme después de disminuir un 50% en 1990. En la actualidad, Rusia es el mayor productor de asbesto en todo el mundo y le siguen China, Kazakhstan, Brasil, Canadá, Zimbabwe y Colombia. Estos seis países produjeron el 96% del asbesto de todo el mundo en el año 2007. Rusia posee minas con depósitos de asbesto suficiente para más de 100 años de producción al nivel actual. La mayor parte de los 925.00 toneladas extraídas anualmente en Rusia se exportan.
Actualmente, el asbesto está prohibido en 52 países que incluyen a todos aquellos que son miembros de la Unión Europea y otros productos más seguros han reemplazado a los que una vez se hicieron con asbesto. La mayoría de las fibras de polímeros y celulosa utilizadas en lugar del asbesto en las placas de fibrocemento tienen un diámetro de más de 10 micrones y por lo tanto no se pueden inhalar. No obstante, estos 52 países constituyen menos de la tercera parte de los miembros de WHO (World Health Organization (Organización Mundial de la Salud)).
Desafortunadamente, un número mayor que el mencionado de países que son miembros de WHO aún utiliza, importa y exporta asbesto y productos que lo contienen. Son en su mayoría países en desarrollo y más del 70% de la producción de asbesto se usa hoy en Asia y Europa del Este, en países que buscan desesperadamente el crecimiento industrial y carecen de experiencia e información con respecto a los efectos sobre la salud que tiene la exposición al asbesto tanto en el medioambiente como en lo laboral. Un reciente artículo en la revista médica británica The Lancet indica que “Los grandes proyectos de desarrollo en Asia son los mayores responsables de mantener el mercado de asbesto crisotilo. Particularmente en la India, la industria del asbesto está floreciente y en crecimiento”
En muchos países en donde se han prohibido otras formas de asbesto, aún está permitido el “uso controlado” del asbesto crisotilo a pesar de que la ciencia y la medicina indican lo contrario. Esta exención refleja la dimensión de la industria del asbesto, su diseminada influencia y la importancia que su minería y fabricación tienen en la economía. El valor en la mayoría de los países que todavía utilizan grandes cantidades de asbesto tal vez nunca se registre en su totalidad.
En los países en desarrollo, donde a menudo la protección para los trabajadores y las comunidades no existe o es mínima, la pandemia de cáncer por asbesto puede ser devastadora. En la actualidad, China es sin dudas el mayor consumidor de asbesto del mundo y lo siguen India, Rusia, Kazakhstan, Tailandia, Ucrania y Uzbekistan.
Posición de la s Naciones Unidas con respecto al Asbesto
Las organizaciones internacionales han condenado la continuidad del uso del asbesto crisotilo. En el año 2006, WHO exigió la eliminación de las enfermedades asociadas con el asbesto. WHO respalda a aquellos países que desarrollan planes nacionales para prohibir el asbesto y eliminar las enfermedades que se derivan de su uso. WHO ha determinado que “la manera más eficiente de eliminar las enfermedades relacionadas con el asbesto es dejar de utilizar todo tipo de asbesto”
La Organización Internacional del Trabajo (ILO (International Labour Organization)) ha expresado preocupación por la epidemia en desarrollo de enfermedades relacionadas con el asbesto y aprobó una resolución para promover la prohibición del asbesto en todo el mundo.
La Organización Mundial de la Salud estuvo de acuerdo con la conclusión que dice que el así llamado “uso controlado” del asbesto es una falacia.
La Convención de Róterdam es un tratado internacional destinado a regular el comercio global de sustancias químicas peligrosas – sustancias que han sido prohibidas o severamente restringidas por los riesgos que implican para la salud humana o el medioambiente. Dicho tratado fue aprobado en el año 2004 y actualmente, 131 países son miembros de la Convención. Su objetivo es proteger a los países más vulnerables del mundo – países en desarrollo y países con economías en transición – contra la importación, sin previo conocimiento o consentimiento, de pesticidas peligrosos y de otras sustancias químicas reguladas.
El Consentimiento Previo Informado (PIC (Prior Informed Consent)) es el principio fundamental de la Convención de Róterdam. Este procedimiento legal obligatorio exige que, antes de la importación, se de información completa a los gobiernos de todos los países sobre los riesgos para la salud y el medioambiente de cada uno de los materiales peligrosos regulados por el Anexo III de la Convención. El Anexo III de la Convención de Róterdam contiene una lista de sustancias químicas -37 en número – actualmente reguladas por la Convención.
Los repetidos esfuerzos por incluir al asbesto crisotilo en la Convención de Róterdam han fallado debido a que no se logró la unanimidad requerida por la Convención y a la fuerte oposición de los países que se dedican a la minería de asbesto y a su utilización en la fabricación. En la conferencia de los miembros de la Convención del año 2008, los opositores al asbesto crisotilo fueron liderados por Canadá, Rusia e India. Kazakhstan y un grupo pequeño de países importadores de asbesto obstaculizaron la decisión de más de otros 100 países.
Conclusión – La prohibición universal del asbesto es imperiosa
La profunda tragedia de la pandemia del asbesto es que todas las enfermedades y muertes relacionadas con este elemento, en esencia, se pueden prevenir. Existen sustitutos del asbesto más seguros que han sido introducidos con éxito en muchos países. Las cañerías de fibrocemento (A-C), las placas y los tanques para almacenar agua representan el 90 % del asbesto que se utiliza en el mundo en la actualidad. Los materiales que pueden sustituir las cañerías de agua A-C incluyen cañerías flexibles de hierro, cañerías de polietileno de alta densidad y cañerías de concreto con cables metálicos reforzados. Existen también muchos sustitutos para techos, paredes interiores de edificios y cielorrasos que incluyen placas corrugadas y planas de fibrocemento hechas con fibras polivinílicas de alcohol y fibras de celulosa. Para los techos, se pueden hacer y utilizar en los lugares más remotos tejuelas ultralivianas de concreto valiéndose de las fibras de las plantas del lugar que incluyen las siguientes: yute, cáñamo, sisal, coco de la palma, fibra exterior del coco y la pulpa de la madera. Los techos de hierro galvanizado y las tejuelas de cerámica son también materiales alternativos.
Si hoy dejara de utilizarse el asbesto en todo el planeta, pasarían una o dos décadas, a partir de ahora, antes de que se evidenciara una disminución de la incidencia de las enfermedades relacionadas con el asbesto. Esta demora se debe al largo período de latencia que conllevan las enfermedades causadas por el asbesto. En el caso del mesotelioma, el período de latencia entre la exposición y la enfermedad se puede extender entre 40 y 50 años.
La pandemia de cáncer por asbesto puede causar la muerte de 10 millones de personas antes de que se prohíba su uso en todo el planeta y de que cese la exposición. En esta estimación conservadora se asume que la exposición al asbesto va a llegar a su fin y que la epidemia desaparecerá por sí sola. Pero en realidad, la producción de asbesto en el mundo continúa en un promedio alarmante y por lo tanto, estas cifras pueden subestimar la verdadera realidad de esta pandemia.
Se necesita de manera urgente una prohibición internacional para la minería y utilización de asbesto. Los riesgos de exposición al asbesto no se pueden controlar por medio de la tecnología o de prácticas de trabajo reguladas. Los científicos y las autoridades de los países que permiten el uso del asbesto no deberían pensar que el “uso controlado” del asbesto crisotilo es una alternativa eficaz a la prohibición de su uso. Ni los mejores controles en los lugares de trabajo pueden prevenir la exposición ambiental y laboral a los productos en uso o de deshecho. Productos sustitutos más seguros están disponibles y se utilizan en países de todo el mundo en donde el asbesto está prohibido.
Con el objeto de proteger la salud de todas las personas de la tierra – trabajadores de la industria y de la construcción, mujeres y niños, en el presente y en generaciones futuras – el Collegium Ramazzini convoca nuevamente ahora a todos los países del planeta, tal como lo hemos hecho repetidamente en el pasado, a unirse a este intento de prohibir todas las formas de asbesto. La prohibición internacional del asbesto es una necesidad urgente.
Collegium Ramazzini
International Headquarters
Castello dei Pio
41012 Carpi/Modena
Italy
General Secretariat
Castello di Bentivoglio
40010 Bentivoglio
Bologna
Italy
39 051 6640650
collegium@ramazzini.it
Notas
O Collegium Ramazzini, uma sociedade acadêmica internacional que examina assuntos críticos sobre medicina ocupacional e ambiental, dedica-se à prevenção de doenças e à promoção da saúde. A entidade foi batizada em homenagem a Bernardino Ramazzini, pai da medicina ocupacional, que foi professor das universidades de Modena e Pádua no começo do século XVIII. Atualmente, 180 renomados médicos e cientistas de todo o mundo, cada um eleito para a associação, compõem o colégio, que se mantém independente em relação a interesses comerciais.
Referências bibliográficas