El nuevo discurso “científico” de la industria del asbesto en Brasil:
tentativas de prolongar la agonía de la fibra asesina!

La guerra en los medios

Fernanda Giannasi
Ingeniera y Auditora-Fiscal del Ministerio de Trabajo y Empleo en São Paulo
Coordinadora de la Red Virtual-Ciudadana
por la Prohibición del Asbesto para América Latina
Fundadora de ABREA-Asociación Brasilera de Expuestos al Amianto

Última actualización: 27/12/2006

 

 

Mucho se ha hablado en los medios nacionales sobre la seguridad del crisotilo brasilero por quedar retenido por mucho menos tiempo en el tejido pulmonar que los asbestos de la familia anfiboles. La poderosa máquina de propaganda de la industria del asbesto, para asegurar la “inocuidad” de su producto, transformó este concepto en su gran arma discursiva.

 

Crisotilo no persiste en pulmón?


 

Estudios in vivo, como los de Bernstein et al.,, sobre la llamada biopersistencia del crisotilo brasilero de 1,3 a 2,4 días en el pulmón, han sido exhaustivamente citados, como si esto garantizase la completa seguridad de su utilización y no causase ningún daño a los seres humanos.
El Dr. David Egilman de la Universidad americana de Brown, con mucha propiedad, contesta a esta nueva “verdad científica”, fruto de la inversión de la industria del asbesto en investigaciones que permitan prolongar la exploración, la comercialización y el uso de la fibra cancerígena, especialmente en los países en desarrollo, donde no hay mecanismos legales que la prohíban o los mismos son insuficientes.

 

Acumulación en la pleura


 

Entre estas consideraciones, muy bien fundamentadas en estudios promovidos por las mas respetadas instituciones de investigación y renombrados científicos sin conflictos de intereses, el Dr. Egilman cita que “Los estudios de Bernstein se concentraron en el pulmón en vez de investigar el crisotilo en la pleura, donde ocurre el mesotelioma.

 

Crisotilo causa cáncer


 

No hay dudas sobre la capacidad del crisotilo para inducir el cáncer. La llamada limpieza (clearance) del crisotilo de los pulmones es irrelevante porque la mayoría de las fibras no son expelidas del cuerpo, pero si quebradas en proporciones ínfimas, que no desaparecen y que no pueden ser vistas por los medios tradicionales de análisis. Parte de estas fibras migran y se acumulan en la pleura, provocando el cáncer.
Estudios han demostrado que el crisotilo es biopersistente en la pleura y que ocurre la fagocitosis de las fibras que llevan a alteraciones neoplásicas, después de algunas horas de exposición”.
Otro punto muy explotado para sustentar la hipótesis de Bernstein es la Directiva 97/69/CE de la Comisión de la Comunidad Europea. En una reciente publicación de la revista de los docentes de la Universidad de São Paulo, el médico de la empresa Eternit S. A., Milton do Nascimento, menciona que “La Comunidad Europea no considera como carcinogénicas las fibras cuya biopersistencia por inhalación sea inferior a 10 días”, (sic). La referida Directiva establece parámetros para análisis de carcinogenicidad solamente para las FMA (Fibras Minerales Artificiales) y no se puede aplicar, por lo tanto, al asbesto.

 
Los amiantófilos


 

A la manipulación de las informaciones por el bien pagado lobby del asbesto, los llamados amiantófilos, suma también la distorsión de citas de instituciones respetables como la OIT (Organización Internacional del Trabajo) y de la OMS (Organización Mundial de la Salud), mencionándolas siempre en sus manifestaciones. Recientemente, en otra revista, muy bien conceptuada, y dirigida a los jueces de trabajo, otro lobbysta publicó un artículo en el que afirma que “Tanto la Organización Mundial de la Salud (Criterio de Salud 203), como la Organización Internacional del Trabajo (Convención 162), recomiendan los cuidados a tener en la manipulación del mineral, sin hacer alusión a restricciones en su uso industrial”, (sic).

 

Las organizaciones internacionales


 

La verdad, tanto la OMS como la OIT en recientes posicionamientos dejaron claro, respectivamente, “que todos los tipos de asbesto causan asbestosis, mesotelioma y cáncer de pulmón; que no hay ningún límite seguro de exposición; que existen substitutos mas seguros; que el control de la exposición de los trabajadores y usuarios de productos conteniendo asbesto es extremadamente difícil y que la reducción de los riesgos del asbesto es muy costosa y difícil de ponerse en práctica de manera completamente segura” y que “100.000 muertes al año son causadas por el asbesto, en todo el mundo; que la eliminación en el futuro del uso de todas las formas de asbesto y la identificación de los procedimientos de gestión adecuados para la eliminación del asbesto, ya existente, constituyen los medios mas eficaces para proteger a los trabajadores expuestos a este material y prevenir las enfermedades y muertes que puede causar; que la Convención 162 de 1986 no debe ser usada para justificar o respaldar la continuación del uso del asbesto”.
Infelizmente, estas citas tan elocuentes y acertadas son difíciles de contraponer para nosotros, pues la contra propaganda no es siempre bien recibida por la sociedad y el poderío económico de la industria del asbesto es un hecho concreto y todavía muy presente en el Brasil.

 

Hacia la prohibición mundial de asbesto


 

Para finalizar, nos gustaría dejar clara nuestra posición de apoyo incondicional al “Llamado para una Prohibición Internacional del Asbesto” del Collegium Ramazzini, que afirma que: “Los riesgos por exposición al asbesto no son aceptables en naciones desarrolladas, ni en aquellas de industrialización reciente. Además de esto, existe disponibilidad de sustitutos mas seguros y apropiados. Una prohibición mundial inmediata de la producción y uso del asbesto es desde hace mucho tiempo esperada, completamente justificada y absolutamente necesaria.”

 

A PROHIBIR PRODUCCIÓN Y USO DE ASBESTO

 

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